El Colegio de Dentistas aconseja no abonar los tratamientos odontológicos por adelantado, una práctica habitual de las franquicias
2 de febrero de 2016
Además, la corporación malagueña recomienda solicitar varias opiniones profesionales si no se está conforme con el diagnóstico.
En los últimos años, hemos asistido al cierre de varias franquicias y clínicas dentales a través de las noticias y los informativos de los distintos medios de comunicación. Profesionales en paro, con nóminas pendientes; pacientes con tratamientos a medio realizar; empresarios huidos de la justicia y clínicas cerradas sin previo aviso son, entre otros, denominadores comunes de estos casos de cese de actividad de clínicas. El último de ellos ha sido el de la cadena Funnydent, franquicia con varias clínicas en Madrid y Cataluña, que ha dejado en la calle a muchos profesionales, además de miles de damnificados con los tratamientos a medio hacer o sin ni tan siquiera empezados, pero, eso sí, abonados o financiados en varios años. Sin embargo, esos pacientes no verán terminados los trabajos y, como recomiendan todas las organizaciones colegiales —encabezadas por el Consejo General de Dentistas—, deberán iniciar reclamaciones cuyas trámites pueden durar años, para poder recibir algún tipo de indemnización.
Este tipo de casos dejan patente una realidad: cada día se abren más franquicias que anteponen los beneficios económicos al cuidado de la salud. Sin embargo, los consumidores y pacientes deben hacer valer sus derechos y, como aconsejamos desde el Ilustre Colegio Oficial de Dentistas, no abonar todo el tratamiento hasta que no haya sido realizado y el resultado sea satisfactorio para el paciente. De esta forma, podrán evitarse situaciones de desamparo como las que están viviendo los miles de afectados de Funnydent.
Además, también recomendamos pedir varias opiniones antes de iniciar tratamiento más largos o costosos. Los usuarios disponen, en primer lugar, de la opinión de los dentistas de los centros de atención primaria que, sin hacer ningún tipo de desembolso, nos permiten conocer el diagnóstico de cualquier enfermedad o dolencia que podamos tener en nuestras bocas. Así mismo, debemos exigir que el diagnóstico y el tratamiento nos lo de un dentista colegiado y no un asesor o comercial cuya opinión no es profesional.
Del mismo modo, podemos comprobar si el dentista está colegiado o no y, por último, debemos exigir un presupuesto completo y cerrado para la realización de los tratamientos, sin dejarnos llevar por las ofertas y los anuncios que prometen tratamientos a un precio muy bajo. Con estas simples pautas, podemos evitar escenas como las que estamos viendo en los últimos años de pacientes manifestándose en las puertas de sus centros odontológicos reclamando información y soluciones a sus situaciones.